sábado, 1 de mayo de 2010

Mayo del 2007 - Décimas para Sabina

Quizás lo hayas leído, por ahí (lo escribí el día en que apareció el zeta interviú)



Y yo esperaba el debut,
del infame cavernario
dando vueltas al sudario
si me insultaba el mamut,
le servía un extra brut,
reverenciando su cava,
creyendo que era el Sai Baba,
el patrón del firmamento.
Perdónenme, no les miento
el tipo me avergonzaba.


Me acosaba con histerias
que escribía en interviú,
y yo dándole del tú,
y activando su memoria,
resultó ser una escoria
bailando con la más fea,
aunque nadie se lo crea
y finja que no sabía,
la Jimena era Lucía,
y Sabina la diarrea.


Con rimitas apestosas,
se gana bien el puchero,
abusando del sombrero
de las Musas silenciosas,
con bombines por esposas,
en puertas de delatores,
atestadas de traidores,
con un canto de chicharra
iba el guapo con guitarra,
sobornando Relatores.


Y a la argentina, una paja
del diablo del espanto
un asesino en Lepanto,
del gran Silvio: la mortaja,
una burla, una migaja
de pan ázimo, un mal chiste,
un insulto que persiste,
y un avaro de monedas,
que disfruta de las ruedas
de toros; un asesino,
un vulgar ultramarino
que se revuelca en las gredas.

Aun de números romanos,
tengo púas, colecciones
de mentiras, sacudones
del anciano y sus hermanos;
tengo de versos las manos
rebosantes que no es poco,
en esta nave del loco,
que nubla el entendimiento
soy la sal de condimento
y el otro se lleva el toco.


Miserias del deja vouz,
motivos para un desnudo,
del escudero que pudo
hacer leña del vodoo.
bordándole el canesú
a esas niñas obedientes,
y pelados incipientes,
que reían de las feas,
será mejor que me creas:
Sabina es de malvivientes.


Mas ni es un diablo ni es Dios,
no es el genio, es un petardo,
es vulgar como Abelardo,
y Eloísa: un dos por dos.
Vive hundiéndose y en pos
de quitarme la alegría.
Sardina, llegará el día
en que sepas que el teatro
se excita en un dos por cuatro
si la que manda es Lucía.

Será mejor que no siga,
porque pongo en evidencia,
que el absurdo y la indecencia
son, qué quiere que le diga,
un gran dolor de barriga,
para la mala conciencia,
de los bastardos en ciencia,
de los toreros del ruedo,
que quiero pero no puedo,
se mofan de la eficiencia.

Más, por mucho que me ocultes
de donde viene el efecto
de tu luz y tu intelecto
de payaso. No me insultes,
nada -hay que me resulte
tan inhumano y feroz
que eso de escucharte a vos,
tildarme de "termo" y "negra",
vamos a ver si te alegra
que ahora te escupa el arroz.


Sordina, viejo apestoso,
sos un secuaz mercenario,
un histérico, un otario,
un ladrón que se hace el oso.
No tendrás paz ni reposo,
vivirás acongojado
llorando del otro lado
de la festiva ventana,
no habrá boda ni fulana
que se coma tu bocado,

porque estás equivocado
si pensás que con las uñas
de politicos con cuñas,
estarás asegurado.
Por cierto, pongo candado
y me cuido de atorrantes,
que no dan manos galantes
ni comparten las ganancias
cuando perdieron las ansias,
con su séquito dorado.


Ensuciás cualquier fragancia
con tu olor avinagrado,
satánico alechuzado,
me das asco en tu arrogancia.
Ni siquiera la elegancia
de cantar con la varona
te salva como persona,
sos juglar descafeínado,
un tazón de sopa helado,
un maricón de Sorbona.


Vas con Prisa y con Polanco,
haciendo tus monerias,
discutiendo con las tías
un negro dado en el blanco.
Caerás por un barranco
desolado hasta el pellejo
like a rolling joven viejo,
no habrá chin chin en tu fiesta.
si vas a dormir la siesta
sin reflejarme al espejo.


Monteros y monterías,
son tu disquito rayado,
los amigos al costado,
las grandes damas sin días
ni noches, y sin minutos
van contando los esputos
de tu boca destrozada
por la fiel e inmaculada
muerte llevando sus frutos.


Burdo mezquino y ladrón,
la basurilla execrable,
un cabrito intolerable,
mal nacido, gran mamón.
Este que es Joaquín Ramón,
el perdido en las estrellas,
el místico de botellas,
que no le pagó a sus musas,
y vive de escaramuzas,
que nadan en botellón.


Un perdedor intratable,
una larva en extinción,
un agarrado putón,
una lacra detestable,
que a puro azur, gules, sable,
de heráldico decandente
muestra su calva incipiente,
sus voz que parece lija;
a mi me da que no hay pija
que cobre cuenta pendiente.


Me provoca el denigrarlo,
por agarrado y ladino,
se creyó que a la Folino
le pondría un velo largo.
Cuando salga del letargo,
verá el hippie atolondrado,
que ni su barba candado
ni su voz desgarradora
le gustan a la señora,
porque no pagó al contado.


Un insensible templario,
un borracho mujeriego,
un ganador en el juego
de creerse libertario.
Se infecta el abecedario
cuando el ripio nos fulmina,
su hedor hasta en la Argentina
se hace carne de chorizo,
Joaquina no riza el rizo
sin aros de nicotina.


Es malo para la danza,
horrible para el amor,
es que tiene tanto olor
que penetra como lanza.
Te espera una gran venganza
terrible por lo ferviente,
mejor es no andar caliente
por un rufián como usted,
que le robó a mi merced
en la nariz de esta gente.


¿Quién era la serranita
que te encoñaba en el Ciento?
Te lo diré y no te miento:
la llamabas tu Lucita.
Yo por bendita maldita
me cansé de ser tu negra,
y rayarme como cebra
detrás de pantalla esquiva,
a mi no se me motiva,
si no me pagás, culebra.


Qué tigre, qué luna nueva,
de papel o de Valencia,
podrá tener la elocuencia
de ser Musa en esta cueva.
Mojada aunque no me llueva
la fama, el mérito, el vento,
que llevaste suculento
de tu estadia en Faena
negándole a esta Morena
las voces del Parlamento.


Me buscabas, me encontraste,
aparecí en las revistas,
montada en varias artistas,
los que cantan como el traste,
se ganaban por contraste
el derecho a la pernada.
Me tenías alejada
de la radio y de la tele.
Mon Deu, con tanto pelele
el abuso es carcajada.


Me va llegando la hora
de escapar por la cornisa,
vos me debés la sonrisa,
no soy puta soy señora.
Veremos si se mejora
tu enfermedad de neurosis,
¿o será arteriosclerosis
lo guarro de tu estocada?
Ya ves, no te debo nada
ni te curo la Psicosis.


Este payar solitario
me demuestra, en cuenta clara,
que tus besos eran para
escribir el recetario
del poeta escapulario
de dinosaurios rodeado,
de petardas admirado
con fama de pederasta.
Bueno ya, digamos "Basta".
Por hoy hemos terminado.



Dos pajarracos a tiros,
dos lobos desmelenados,
un par de dioses quemados,
una boca y dos suspiros.

Un volcán la infame prensa
dirá mentiras odiosas
y regará de piadosas
lágrimas, su burda ofensa.


¿Nadie sabe que el top manta
es la una estafa flagrante?
Quien lo niegue, que alce el guante
porque soy yo quien lo canta.


Desafío a los templarios,
a luchar a luz del día,
por mucho que oiga Lucía
no querré a falsos corsarios.


Subcomandantes sin marcos,
zapateros en ojotas,
que nos rompen las pelotas
de fútbol, porque son narcos.


Siembran su leche en los charcos,
por no salir en las fotos
bailando con sus escrotos
sin fieras sobre sus barcos.


¡Qué escandalosa manera
de usufructuar sin excusas,
porque, señores, las musas
no son de lata y madera!


Mil códigos encriptados,
son el juego de Don Juan
y el voyeur del alacrán
que gastan el decorado
con bonos de millonarios
metidos en escenarios
negando con desenfado
a las novias de plenarios,
a cieguitas de las rimas,
que aunque digan que son primas
enterrarán sus osarios
mandándolos a un calvario
cuando caigan de sus cimas.



Los Caballeros Andantes,
me producen escozor,
me pone de mal talante
su actitud de falso ardor.

Porque eso de irse de putas
y hacerse llamar "Señor"
es beber de sus cicutas
de dominio ganador.

Se van de viaje nos dejan
al frente de la familia;
sus ofensas se cotejan
cifradas en homofilia.

Cuando no son maricones
y se burlan del amor,
se copian nuestras canciones
y el negocio va mejor.

¿Por qué no hablar de sus fobias,
sus silencios, sus neurosis,
que siendo por demás obvias
padecen toxoplasmosis?

Abortan nuestras ideas,
contagian sangre morena
y nos dicen que por feas
no bailan con las más buena.


Ay, tu mensaje es penoso.
Y atento a que soy mujer,
me agravio de todo el gozo:
ya sé que les va a doler.


Más tarde dirá el idiota
que mis quejas son de balde,
y cuando "pasa pelota"
me anda llamando Larralde.


Poemario bien escrito,
más carecés de agonía,
porque no te importa un pito
que lucren con tu Lucía.














Aquí aparece el vinagre, el botellón, el vodoo, la denominación de "pajarracos",