jueves, 30 de octubre de 2008

Carta de Anita BB

Mi alter ego, Anita B B me manda un mail y me dice que hay que mirarlo por el lado amable.

Les muestro la carta que recibí de su puño y letra esta mañana.

Lu sin Lubidulia:

Vos sí que no tenés sentido del humor, loca.

Con Maradona como D.T. Dios volverá a ser argentino y ya no le cortarán las piernas a nadie más.

No te olvides la mano que nos dio el Barba, en esa época en la que era autóctono, cuando don Diego -el de Florencio de la Vega, el Zorro noooo, no jodas, como si te leyera el pensamiento, don Diego Armando, para vengarnos de Ingla la perra, que nos usurpó un par de islotes que no nos servían para nada, les metió unos golazos y después, en revancha, nos obligaron a regalarle a Chile, subsede del imperialismo, otro cacho de islas con nombres ingleses difíciles de recordar y a las Malvinas pasaron a llamarlas Faulkland. Los dejamos como unos boludos a los ingleses de mierda. Se creían que nos iban a joder a nosotros y el árbitro que era un gilastrún y no se dio cuenta por donde venían los tiros... ¿Somos o no somos los argentinos los más vivos del mundo?

Los chicos de la escuela primaria adoran a Maradona. En cualquier momento decretamos el 30 de octubre feriado nacional.

No es para menos, que la gente esté conforme con el Diez, con lo bien que hacía jueguitos. ¿Para qué servía aprenderse nombres impronunciables de sitios inhóspitos que poco tiempo después de la escaramuza olvidable tendríamos que abandonar?
Esos terrenos eran feos, ni gente había, solo especies exóticas de raras costumbres (como los albatros monógamos sobre los que escribiste un poema de esos libros inentendibles que a vos te gusta hacer en lugar de ganar premios y plata hablando de astrología o las cien maneras de adelgazar comiendo como un chancho y que te lo publiquen las editoriales como si fueras... Carmen Barbieri, Choly Berreteaga o Belén Francese, por lo menos).

Además, tené en cuenta que como todo lo que es tierra virgen y no se halla parquizada ni pavimentada para automóviles o que ni siquiera tiene luz eléctrica eso no se lo podés vender a nadie. A quien se le ocurriría vivir ahí con ese frío, ni a los que escuchan las cumbias de Damas Gratis y viven en Villa Oculta. Más oculta que vos, nena.

Sigo con Maradona, pobre.
¿Cuál médico? ¿Estanislao del qué? ¿De qué arca perdida? Maradona nunca jugó en el arco, jamás fue arqueólogo. No empieces de nuevo con la matraca.

Hablo del líder. Del de la iglesia maradónica. Che.
No no, no lo digo por el Che, que tampoco es que un hombre que tiene cien palos verdes va a ser de izquierdsa ni sepa qué significa el comunismo, ni decir la burrada de que uno es ateo, ya te entendí, agnóstico sí, ateo no, no soy tu alumna, prima, y no me confundas, que no puedo ni escribirte.

¿Qué importa que disparó contra los periodistas?
Un error en la vida lo tiene cualquiera.
Vaya uno a saber si ese hijo que le atribuyó la italiana era suyo (muy probablemente la supuesta madre fuera una prostituta que le puso la camorra). Ay, era tan joven el pibe de oro en esos tiempos.

Y si lo encontraron en una fiesta con travestís, ¿qué hay?
Cada cual elige lo que quiere. ¿O no decís eso siempre? Ah, correcto, tenía que jugar al día siguiente. Pero es Maradona, no te olvides. El mejor de los mejores. Es el Diego. El má mejó. No hace falta ni que entrene.

¿Drogado? ¿Vos lo viste drogarse?
Sos más boba de lo que parece. Te creés cualquier cosa, como lo que andás inventando, ahora que decís que están organizando un complot en las villas de emergencia con ejércitos de menores, para una nueva lucha armada.
Qué imaginación, loca. Mirá si vas a pensar que los montoneros que salvaron el pellejo quieren un autogolpe porque ya pusieron a los militares que van a acabar con los pibes ignorantes mientras ellos rajan al exterior, a su exilio dorado? Al final, voy a pensar que estás del tomate, como dicen todos.

Pero, si éste es un país generoso. Bueno, con los laburantes, los que se matan estudiando, los industriales, los contructores,los obreros, los taxistas, los docentes, los que tienen que investigar, la policía, los jueces, los hospitales, las cárceles, los del campo, los orfelinatos, no. Con esa caterva no. Tenés razón. Muy generoso no es.

Pero ¿viste qué cantidad de gente buena que tenemos?
Hay una ONG para cada problema. Asesores de todo. Sueldazos en euros para los capos de las empresas extranjeras. (ay, no te quejes, son extranjeras pero consumen acá, ¿nocierto?).
Subsidios para los pobres, para los alumnos de secundaria, de la facultad, las amas de casa que nunca aportaron una moneda y se la pasaron limpiendo la vereda y tomando mate en la costa.

Sospecho que me estarás por preguntar ¿y quién paga la fiesta?
Los ricos, los que tienen plata guardada en los bancos, los del campo, los que cumplieron con la ley y aportaron a las AFJP, gorila. Sos una gorila, Lucy.
Y cuando se les acabe la guita y nadie quiera producir un pomo, decis... para qué te vas a preocupar por el mañana. Viví el hoy. No seas mala onda. Giluna.

Y no me digas que te a vos te discriminan porque eso no lo creo. Tenemos la libertad de prensa. ¿No te acordás que los de CQC le tiraban agua en la cabeza a los diputados? ¿Publicidad de quien? ¿Cómo que se vendieron al Gran Hermano en cincuenta palos verdes. Ufa. Para todo tenés una respuesta.

Sos un pelotazo en contra, jajaja. Vos fumá.

Si hasta se hizo famosa la flogger por los pantalones achupinados que usaba. Y hasta esa Fulop, que es venezolana, tiene un programa de cable y Claribel Medina, o esa Lola no sé cuál y todas las gallegas que están en la tele, ¿por qué a ellas no las discriminan? ¿Qué tiene que ver Chávez, el Rey de España y la Cía? Cuidate porque esta vez te internan, pri. Mirá que Macri no es el Licencia... perdón, no es el Pelado Telermano. A ver si me acusás de usurpación de títulos y honores, todavía.

Parecés una perseguida. Qué loco, no.

Vamos Dieguito.
Vos no tenés ningún hijo. Los hijos son del amor y vos tenés solamente dos mujeres y un Kun (de mal) Agüero. Ser yerno tiene sus privilegios.

Maradó, maradó...
Como cantaba El potro.
Bah... mejor no lo nombro porque vos estás tan paranoica que creés que el accidente fue provocado de mala fe, por un ajuste de cuentas por las drogas. Igual que cuando se le cruzó la vaca en la mitad de la ruta al hermano de Palito. No. Vieja. Si nadie sabía ni qué era la efedrina cuando era legal venderla y dejaba montañas de guita. No mezcles sandía con vino tinto.

Al final, te creés que estás en una película de Tarantino, una de esas novelas negras y vos venís a ser como la del caso de la rubia platino, del Río de la Plata. Qué plato. Plaf.



Saludos a la flía.

Enseguida que salga de la cárcel te voy a ver, te prometo.
El policía me dijo que es cuestión de pocos días. En cuanto pase el lío de la prensa se termina tod. Y yo no fui. Ya te dije que yo no fui. Soy inocente y me amparo en la Constitución, aunque nadie la respete. No hablo más del tema.

Punto.

¿Causa legal? ¿De qué expediente hablás?

Otro día te lo explico bien.
¿Acaso no dijo tu profe que en este país si es necesario te cambian el muerto?
No sé ni como te dieron el título de abogada, gorda.
Ni la experiencia te sirvió para darte cuenta de cómo son las cosas.
Habrásevisto.



Anita B. B.

viernes, 2 de mayo de 2008

CONSEJO.

viernes 2 de mayo de 2008.
Publicado en http://alubiasylupines.blogspot.com




Se lo dedico a Podeti, porque siempre me hace reír con verdaderas ganas y porque seguramente, él, que tiene que "pagar su hipoteca con sacrificio", piensa lo mismo.



CONSEJO.

Déjense de andar por los pasillos oficiales
pidiendo la limosna de una beca,
un palco donde actuar, un premio, un auditorio.
Es incomprensible
que se llamen artistas los mediocres.
Ni intuición apolínea
ni Dionisio los riega,
son nenes de papá
jugando en la comedia a ser famosos,
a venderse en Europa, descarriados,
dispuestos a codearse con los reyes,
en turbios escenarios donde suenen trompetas.

Nadie puede responder qué es el arte:
si el hedor de las mieses o la vida
cumplida,
si el escudo del miedo,
si epíteto del hombre
que desgarra imprudente mansedumbre o leyendas.

Nadie puede decir qué es,
y sin embargo,
se disfraza con máscaras añejas
atadas al carro triunfal de los creyentes,
convulso
como una novia virginal en tinieblas.

¿De qué cielos vendrá, de qué planeta,
la palabra radiante,
el plasma demudado en la tela desierta?

La potencia del viento
ululante confunde
y en cenizas expande
la secreta ironía
de notas musicales.

Nos embeben los tiempos
en su larga cortesía,
y el aspirante regresa
cada vez con fe nueva,
se acomoda el zapato,
se persigna ante el monstruo,
aborta su talento y con vergüenza
agacha la tristeza.



Lu

miércoles, 30 de abril de 2008

RIMAS Y PAYADAS.

Permítanme que me ría,
no estoy dispuesta a aguantar
la carcajada del día,
las bromas del avatar
del títere de Lucía,
de un Belén afranchesar.

Estaba viendo la tele
y apareció este bagarto,
con descaro al gran pelele
le hostigó con paso jarto
difícil de reimitar
y el hombre quedó de un cuarto.
Penita pena rimar.

Le espetó "no sos mi tipo"
y lo puso en su lugar.
No pude aguantar del hipo
que me provocó el ajuar
de la rubita de moda,
que pavonea las odas,
de su mastril recitar.

Y en su ignara incompetencia
le dijeron que burlara
estas payadas de apuro.
La pobre con su inconsciencia
no advirtió que a quien la usara
nunca se le puso duro.

Su padrino, el impotente,
le prometió editorial.
Librenos Dios de ese mal,
y mandémolos al frente
por bazofia cultural
pa´que apriendan y escarmienten.

Promete libro la chica,
lo dice con seriedad,
la pobre cree que es verdad,
que será como Chamica,
y ¡siga la necedad!
rascándose lo que pica.

¿Quien le da aire a estas bobas?
¿Quién nos trata como a idiotas?
¿Quien nos rompe las bellotas
con quien las come y las soba?

¿No les parece, lectores,
que esto es una vil maniobra?
Pongamos mano a la obra
y evitemos más errores.

¿Se puede ser tan canalla
y estropear lo que es más justo?
Me provoca ira y disgusto
mas, no tiro la toalla.
Y aunque vaya donde vaya,
me seguirán los espías;
arden faltos de Lucía
y ya ven, los pongo a raya.

Y la joven bailarina,
que no puede terminar
las páginas argentinas
que llegará a publicar
me permito echarle encima
por escasez de sus rimas
los galgos de este lugar.

No es que me mofe de gusto
me mofo por no llorar.
Que si pongo gesto adusto
y la tengo que ayudar
páguenme bien, porque el susto
la grey se lo va a llevar

cuando le auspicie la prensa,
que vaciará su despensa
porque naides va a comprar
estrofas que sin vergüenza
van a analfabetizar
lo poquito que nos queda,
en esta triste almoneda
que es el país del robar.

Y no sigo canturrendo;
yo no vine aquí a humillar,
voy a seguir comentando
que es lo lindo ´e comentar.

Esta tipica rubia siliconada es otro producto de FUNDACIÓN ALAS del padrino.
Ella muestra el cuerpo del que se aprovechan los tratantes de blancas y negras, y nosotros le sacamos la lengua, con total falta de educación.
Y que hagan juicio si no están de acuerdo. Pusilánimes.




28 Abr 2008

FUNDACIÓN ALAS, GO HOME... NO QUEREMOS UN CONCIERTO EN LA AVENIDA. BASTA DE PUBLICIDADES DE LAS MAFIAS Y LIGAS CORPORATIVAS PARA EL SUDESARROLLO DE NUESTRO RIQUÍSIMO PAÍS. EL CLAN FERNÁNDEZ ES EL PRINCIPAL MENTOR.
Escrito por: lucia-angelica-folino el 28 Abr 2008 - URL Permanente

En esta espacio iremos recopilando las payadas (o payasadas, como nos gusta llamarlas) porque la letra con humo(r) entran:


21 Abr 2008

PAYADAS PARA LOS DORMIDANOS.
Escrito por: lucia-angelica-folino el 21 Abr 2008 - URL Permanente

A la propuesta de Marcelo "dormidano":

No creo que alguien se anime;
el arte de la payada,
por mucho que se examine
es remar contra la oleada.

Y si vamos a contar
al estilo Martín Fierro,
sería bueno que cantar
no los metiera en un yerro.

Porque, en el noble urniverso
tus versos chingan un poco.
¿Cuento mal o algunos versos
tienen nueve? Yo te invoco

a que animes a la peña,
que me digas con sapiencia,
si alguna estrofa reseña
movernos a incontinencia.

O si es fruto de inconsciencia
para tirarnos la lengua.
Si es así harta paciencia
me broto ante tanta mengua

de virtud. Que un blog bostero
tendrá su sabiduría
y lectores, mas no quiero
que aproveches mi manía.

Pues los cantos de sirena
de borrachos del tablón,
en noches de luna llena,
se huelen como un jamón,

pata negra de porcino,
en el alma del rapsoda,
porque Lucía Folino
no consume vino y soda.

ni güiski, ni hesperidina,
ni ginebra ni tequila.
El gran vicio de esta mina
es poder rimar tranquila.

Que me quiten la etiqueta,
que me dejen de explotar
como una rata en probeta,
venga, a jugar por jugar.

Porque a aquel que me persigue,
con el viento tramontano,
le digo: pase el que sigue.
Usté hágalo con la mano.

No me doy por bien pagada,
con honores de vigüela,
porque pronto seré abuela,
esperando advenimiento
del dinero. Hasta Sarmiento
se llevaba su tajada.

Asi que don dormidano,
se acabó la esclavitud,
si acaso su senectud
o su carácter de hermano
espera un lunes al sol
déjese de si bemol
y comparta el estandarte.

No niegue darme mi parte
por egoísmo malsano;
yo me llevaré mi arte.
No me gustan los gusanos.

La payada es cetrería
de cobardes y canallas
que agotan las cofradía
y se llevan las vituallas.

No sabemos quien es Pol
ni si Tinelli es Marcelo,
si me sigue la Interpol
no me verán más el pelo.

Estoy en el blog de al lado,
soy la musa que no cobra,
yo les cuento vida y obra
de un fantasma emparedado.

La razón ha perforado
los versos con la zozobra,
ahora quiten lo que sobra
al destino de los Hados.

Porque se viene el invierno
y nadie grita lo que sabe,
otra estrofa que no cabe
en el río del infierno.

Mis toros tienen sus cuernos
en la frente y cuando acabe
de payar en este enclave
mi nombre les será eterno.

Al mentiroso, una muda
de ropa con fina enagua,
al enemigo ni agua,
y al mufa que plante ruda.

Soy juglar y soy tozuda,
que en este fuego se fragua,
a los nicas de Managua,
por anónimos, cornuda.

Embisto sus desatinos,
de encubridores osados,
al ruedo mando al malvado
que acosaba a los vecinos.

En la ruleta del trino,
pierdo el tiempo y los rimados,
alivio mis entripados,
por eso soy Lu y Folino.

¿A chupar de farra en farra?
Si serás viejo ladino
importándote un comino
el tono de la guitarra.

Me han llamado E.T., la vieja,
el mono, la orangutana,
la Morena, la Sultana,
y hasta de Van Gogh: la oreja,
la Karina, la putana,
me querían tras las rejas.

Me han tildado de pelota
y de termo Lumilagro,
sin embargo no hay milagro
que enternezca a la patota.

Fui Lu(na) de Avellaneda,
el profeta Ángel González,
la sinrazón de los males
del lorito de Espronceda.

Fui internauta de la letra,
cosmonauta de autopista,
el sastre que hizo los "jetras"
a medida de escapistas.

Todo tipo de animales
sirvieron para mentarme
de Pato Lucas, sin darme
ni gracias profesionales.

Sargent Pepper in the sky,
el monóxido de Dylan,
los destierron se perfilan
en las cuevas de Zupay.

Me asociaron con el oro,
de las minas del Perú.
A la guerra cual Mambrú
me mandaron en el foro.

Ratón, espectro, eternauta,
cerda, guanaca y león
de un zurdo muy gorilón.
Un rojo que da la pauta,

con vocación de escritor,
malhaya fiestas macabras,
de tantos juntapalabras
que dicen morir de amor.

Y yo por mí, seguiría
explicándoles mis cuitas,
pero en las casas de citas
cotizan institutrices,
aprendiz de meretrices,
que abren sus bocas de arpía
que se hacen llamar Lucía,
como alguna Pimpinela,
como Lucía la Piedra,
porno stars, malas actrices.
como las que el chueco encela.

La Sony nos avergüenza,
el Gobierno los apaña,
viles sucias alimañas,
¿será Dios quien los convenza
de acabar con la migraña
del incendio de la soja?

Señores, llegó la hora
de ceder en mezquindades,
repartirnos las bondades
de los tiempos, sin demora.

No habrá solidaridad
que provenga de los narcos
colombianos y los parcos
relatores sin piedad.

Yo no soy pirata coja,
pero sé apuntarle a España:
Go home moros de guadaña,
su lluvia ya no me moja.

El Rey no me hará callar
porque soy republicana,
y no se me da la gana,
pues me encanta alborotar
sin ser la Fata Morgana,
les muerdo la yugular,
les enseño a gobernar
y les saco verdes canas
a pelados del azar.

Su mediocritas apesta,
permítame don Marcelo,
su nombre se lo recelo,
no me sume en otra encuesta
de monarcas de escarpelo,
porque esta es la vieja apuesta,
de los patrones del cielo.

Los ricos son tan vulgares,
hediondos y nauseabundos,
se quieren comer el mundo
y terminan de juglares
adorando a ña Letizia
con favores de estulticia.

Si eso les merece el mote
de genios, poetas y locos,
a mi me parece un poco
que lo tienen de rebote.

Cobran por su caridad;
las drogas marcan su sino,
se pierden en el camino
de su infame falsedad.

El populacho que alientan
ni idea tiene del morbo
de perversos que revientan
su miseria en cada sorbo.

Pobres mentes asesinas,
escándalo de sus ruidos,
contra sus malos fluidos,
cantamos en las cantinas.

Tanta pasión es la ruina
tanto agobio, tanto acoso,
clamamos "oso por oso"
"diente mordiente" en letrinas.

Deleznables que han huido
en Rapto de las Sabinas
jartitos de la heroína
abusando del descuido

de nuestra bella Argentina.

Abr 2008

NUEVA PAYADA DEL RELOADED, EXPLICANDO EL PORQUÉ NO APOYAR AL CONCIERTO DE PUBLICIDAD EN LA AVENIDA DE LOS INSURGENTES ENTREGUISTAS.
Escrito por: lucia-angelica-folino el 22 Abr 2008 - URL Permanente

No me digas que no leo,
que no leo el precedente.
No seré la Presidente,
pero en materias de Orfeo,
no respondo cuando leo
un mensaje indiferente.

Dormid-ano que anochece,
esta noche estoy contigo,
y por si no lo consigo,
te devuelvo una payada,
aunque estoy emocionada
tu delirio te entorpece.

Lalu-cía es mucha mina
no entendió lo del reloaded
y ha visto que el cielo clouded,
está más negro que blanco,
no te alteres que te banco
porque soy la Peperina.

La metiche no la mete
ni de "por casualidad"
¡Qué bonita vecindad!
en el nombre de la Rosa,
aquí cualquier cosa es cosa,
y el Manu-el es un copete.

Si me copia Te Ve Erre
que de mucho muy copiar,
nunquita me a igualar
en mis artes payadoras.
Carajo, llegó la hora
de dejar de hablar alvesrre.

Y creanmé: doña Emilce,
y la Marieta de Krahe,
son la cuerda que se trae
su cortito entendimiento,
pero amigos, no le miento:
Váyanse a coger el "Trilce".

Se lo digo en españolo,
con eñe de Rey Marrano,
se lo digo en combi-ano
con vocación de profeta,
la Shakira de poeta,
F.I.F.A. menos que los trolos.

Con palabras extranjeras,
o palabras inventadas,
no me cuenten las pavadas,
que se viene una estampida,
el cáncer de la avenida,
de las grescas papeleras.

Se presentará en concierto
el malevaje extrañao,
los hombres que han endeudao
al país con sus mentiras,
fíjesen por donde miran,
mis beduinos del desierto.

Permitamé que haga puajjjes
ante tantas mezquindades,
que ensín hablamos de edades,
no tengo los que apariento,
estésemos bien atentos,
que vienen tiempos salvajes.

Las ALAS de los socitos,
Miguel Bosé y compañía,
¿vendrán a cantar "Lucía"
por provocar al Montero?
Antoñito es el fletero,
y todos comen juntitos.

Y si escuchan a los Soda,
les recuerdo compañeros,
que eran pajes de potrero,
y de la amistad nacía,
por relación con la Cía,
negocios que están de moda.

Me irritan sushi y champaña,
no quiero lechón ahumado,
no tolero al descarado,
que me negó las prebendas,
(yo tras quitarme las vendas
no puedo andar en campaña).

SI no me entiende le esplico,
le esplico con gran paciencia,
estamos en la indigencia,
por culpa del boludeo,
ya está viendo que lo leo,
No cerraré más el pico.

Carmencita es una hermana,
sus estrofas tienen seso
para el pueblo pan y queso,
y para ellos la payana.

Medir las palabras sirve
para entonar las canciones,
sus versos tienen montones
de rimas bien coordinadas.

Entra payada y bufones
se desvelan los pingúinos
cuando quieran, argentinos,
les presto un par de "cojones".

Trifulcas y misiaduras,
son aprecios al poeta,
No nos miren más las tetas,
que no se les pone dura.

Malditos y complotados
al carrito de la euforia,
que van perdiendo la gloria
con internautas osados

les pido un paso al costado,
un gesto que dignifique,
no nos llamen memeliques,
por nuestro Acuario Plateado.

--

23-04-

Marce:

¿Y qué me cuenta, mi amigo
de este modo de rimar?
La payada va a acabar
si nadie agarra la viola,
el diablo mete la cola
porque no hablan los testigos.

Tantos versos me acorralan
enhebrando bien las cuentas
alrededor de las ventas
de ladrones de garito:
polenta con pajaritos
es lo único que regalan.

Y no sé si habrá notado,
mis versos tienen sustancia,
por eso dejo constancia
que apuntan contra los clanes
y les destruyen los planes
de robarnos el ganado.

El mochuelo de Minerva,
no pinta ni se aparea
a bailar con la más fea,
en abrazo caluroso;
les gusta hacerse los osos,
a estas ranas de conserva.

La gabyta se nos ríe
con astuta ingenuidad,
se esconde tras la heredad,
y el viento se lleva el resto,
no nos dejan ni lo puesto.
No le preste a quien no fíe.

En para en ir terminando,
estas coplas por el tallo,
no me comeré el zapallo,
ni las sobras de las tortas.
Deánme si les importa
la respuesta de ¿Hasta cuándo?

Ahora no me acuerdo de otra
palabra que acabe en ando,
para rimar con el "nando"
que no sea un fiel gerundio,
le pido si no lo enjundio
que me ayude usté con otra.

Combato la escaramuza,
de gallegos y porteños,
no me hacen perder el sueño,
sus faltas de ortografía,
las buenas noches del día,
tampoco son andaluzas.

Al Presidente honorario de Alas, don Gabriel GarCía Marcos/Márquez.

Me parece que el letrauta,
no es payador ni sincero,
sus preguntas de coplero
son para cazar incautas..

¿Por qué empezar nuevamente
una entrada espantadora
que te aleja de la hora
de firmar con buena fuente?

¿No te da vergüenza, hermano
que estos tiempos de cambio
mandes a Base Marambio
estrofas con negra mano?

¿Qué sera tu ensañamiento
del arte de figurar?
¿Es adrede tu vagar
o será un destripamiento?

Esta historia ya está escrita,
con apellido Folino,
no lo achuches al destino
que pide ensalada y fritas.

Andá diciéndole al jefe
que no es desorden mental,
que somos tal para cual
pero yo soy Lucía Efe.

Denunciamos que sus ALAS,
de morbosa incompetencia
que delata inexperiencia,
no atraparán chicas malas.

No a las guerras, no a los ruidos,
no a los narcos, no a don Gabo,
no a la parodia del nabo,
no a los nombres sustituidos.

----

No es quiera ser vulgar
ante el payador indiano,
garrátela con la mano
y después andá a cagar.

(Esta estrofa se la dedico al diputado Bonasso y al Ministro de Justicia, cuyo cargo se encuentra desierto en nuestro país)

----

Te responderé sin versos,
pero cantando bajito,
porque no entendiste un pito
la función de este universo.

Lo que digo claramente,
-me olvidé dedicatoria-
que en el blog de mi oratoria
figura constantemente.

Te remito, entendimiento
a que ilustres con tu ciencia,
la réplica a pestilencias
de los aforos del cuento.

Digo que si tuvieras
más comentarios que algunos,
que nos llaman importunos
y nos tratan como a fieras

les dolería la panza,
dejarían de burlarse
tratando de encaminarse
sin miedo ante nuestra lanza.

Hoy en ministerial fuero
acusaron gravemente
a los bloguers de insurgentes
llamándome al desafuero.

Pájaros de Kun Agüero,
que revenden carne humana,
con sus cremas catalanas,
se merecen otro cero.

Si las coplas cuelan juntas,
verás que te subirán
al podio de tra la lán.
¿Contestada tu pregunta?

Al Presidente honorario de Alas
Garcia Marquista,
le propongo una entrevista
sin que reparta las balas
con nosotros los artistas,
sin que se escape hacia Dallas.

Por mucho que no lo engaño
con mi astuta probidad,
él nos niega la verdad,
con Fundación del apaño
y ese viejito es un maño
que nos vende por maldad.

No me meto con cuestiones
que no afecten la inocencia,
respetemos a la audiencia,
no toleremos ladrones.

Hoy me acuerdo de Caputo,
que embistió contra lo nuestro,
las límites fueron vuestros,
de los ajenos y putos.

Ahora en su cargo de OEA
ataca a Evo rencoroso,
falso ladrón mentiroso
de supermercado IKEA
que regalan los recursos,
con tantos bellos discursos
que nos quitan lo que sea.

Ay, mísera de mí, ay infelice...
nadie mentiende lo quiablo.
Soy la autora del Retablo
de duelos, con cicatrices...

Lo que digo es bien concreto
si está entre más comentados
vuestro blog será tildado
como de ley por decreto.

Por caso créame, hombre,
no le falta autoridad,
para firmar con su edad,
su documento y su nombre

el paso a la fama da
la prensa que otros ocupan
en malgastar lo que chupan
y comprarse una ciudá
el motivo de enseñanza,
porque el pueblo necesita
además de las risitas
una poca de alabanza.

Me parece Sancho Panza
que la condición ignota
no me proclama devota
de los dementes a ultranza.

Doña Quijote y Molino
se persigna ante el diablo,
ya le dije que este establo
tiene perfume de orquesta,
negra mente que aun apuesta
a gozar los beneficios
del satánico artificio,
avarientos de Folino,
que por ser solo una musa,
se queja de las excusas
si goza con mis suplicios.

28-04-08

A Gelman:

Don Gelman ganó el Cervantes,
se lo tiene merecido,
mostró al público el latido,
de sus poemas de antes.

Si María la Sirvienta
tuviera cincuenta y un años,
arderían los rebaños
de la sociedá opulenta.

Sin embargo, me doy cuenta
que el mundo es jardín de infantes,
sus cómplices atorrantes
son los que el mercado alienta.

Son amigos de las curias,
de rabinos, de videntes,
son entre todos parientes,
y dueños de las injurias.

Si les conviene al Asturias,
al Planeta, al Nobel pista,
al rebelde negra lista,
y el resto a pasar penurias.

A don Ata:
El payador perseguido
de Atahualpa es una muestra,
que nuestro triste alarido,
no necesita maestra.

Bien saben que nunca olvido
al que abrasó con la viola,
con su guitarra española,
con un bombo y con sentido
el deslenguado quejido
del trovador oprimido.

Héctor Roberto Chavero,
"no está muerto, sí dormido"
siga cantando, querido,
su tierra en Campo ´e la Cruz,
no hagamos la ´el avestruz,
no demos a extranjerías,
nuestras voces que a porfía,
mandarán a los loqueros.

"y aunque me quiten la vida/
o engrillen mi libertad/
y aunque chamusquen quizá/
mi guitarra en los fogones/
han de vivir mis canciones
en l'alma de los demás".

jueves, 24 de abril de 2008

VERSOS SUELTOS.

Sé que la herida durará
tanto como la remuevas al hurgar.
Si quieres que se cierre
dale una oportunidad y
deja emerger de la cicatriz.

A golpes de razón
se nubla la voz,
se finge pisando cristales rotos
la emoción
y mides con palmos afilados
la anatomía del dolor.

Mi única democracia es
lo que tú hagas,
tu tiranía que des mis estigmas
por perdidos.

Sé, también, que peco de perro faldero,
pero ya gasté mis siete vidas
de gato en celo.
Puse mi trono en el lumpen
de la incertidumbre
Y mi barco atracado en tus charcos
se escurre;
naufraga en la lumbre
y echa las esperanzas
a la fogata venial.

Vacío frascos de pastillas,
el veneno en esta película
resultó ser del bueno.

Me atrapan los cánticos de sirenas de la policía
La risa es un grito socarrón
que se refleja impune
en el azogue de tus ojos.




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Y éste, sólo es un pobre latido,
un enjaulado grito
que contiene las lunas de la trasgresión.
Siempre acaban cubriendo
las amontadas ganas de besos,
capas de inciertos inviernos
que esconden
colmillos, paños y ríos.
La maltratada noche que incendias,
vuela por los pórticos
desiertos de venas,
de esas que tú encadenas
a tus pies descalzos de latidos.
Vuelve la cara,
levanta telones de historias
jamás contadas,
puebla las amargas horas
de esa sinrazón que te azota,
vuelca sus alientos
sobre el puente que une
los versos de esta fábula.

Desde que comenzaste a desenroscar
cuernos de ternero,
se le pusieron a mis cirróticos versos
las rimas en amarillo,
El único delito que cometí
fue no tener tino y
columpiar hasta marear
la motivación
de los motivos.

Pero la sangre no hizo
pie en el río.
Ahora soy un fugitivo
protagonista de un
narco recorrido.

Las historias que no pasarán
a la historia
son esas que al estómago sonrojan
inquietas cosquillas que azotan y
te restriegan
tirando por la borda
los días de vino y rosas.

Ya son demasiados septiembres
entre los dientes,
demasiados fracasos en las sienes
fundidos alicientes,
desengaños intentando
cruzar ajados pasadizos
y portales.

Lapidar el pasado
es jugar con fuego,
con gasolina rociándonos las manos.

Suminístrame un pico y una pala
que duren
la eternidad de un suspiro
y después
dame tiempo para que pueda ser
alguna vez, yo misma.

viernes, 21 de marzo de 2008

El vendedor de abalorios

Aunque aún no lo hayas considerado, un televisor es una cosa muy importante y útil. Resulta, al fin y al cabo, al teniente y al coronel, el proveedor de avales, abalorios y avalanchas del prestigio y desprestigio universal. Es como el Hernán Cortés de los indios.
Sintonizá el canal equis, por ejemplo. La chica que vende productos para adelgazar es más esmirriada que un palo de escoba. ¿Para qué los necesita? te preguntarás. Error. Ella quedó así de flaca, por consumir las píldoras que te muestran en oferta, perejil. Punto a favor del televisor. Puro realismo mágico con garantía de satisfacción y a pagar en cómodas cuotas.
Cambiá de canal con el control remoto. En España lo llaman "mando a distancia". En efecto, él manda, vos obedecés.
Volvamos a la programación. Partido de fútbol Argentina-Angola (o Guinea del Sur, da lo mismo). Si querés ver deporte, vas por mal camino. Globos, porristas, peinados esmerados, camisetas de colores que anuncian empresas de supermercados, de cervezas o automóviles, publicidades de Bancos, bancos de suplentes, escupitajos y señores con micrófono ocupan toda la pantalla. Segundo punto a favor de nuestro electrodoméstico más preciado. Porque si uno quiere ver actividad física y estimularse para practicarla deberá ir a un gimnasio o un club. Una vez allí, solo depende de nosotros.
El tercer item a destacar es tan obvio que no sé si debo mencionarlo. Lo dijo Groucho Marx antes y mejor "La televisión estimula la lectura" y se fue al living a leer la obra cumbre de su tocayo "El capital, en los tiempos del cólera"
reflexionando sobre el maravilloso mercado que genera la publicidad o pro-pagando, y qué últimamente, ha revolucionado la física y la genealogía del Tiempo.
Nueva advertencia profética. No me contradigan. La televisión, mis queridos contertulios logró invertir el curso del tiempo. De modo tal, que los espacios publicitarios son apenas interrumpidos por breves contenidos de programación, previo pago del costo de pantalla caliente, en el minuto a minuto.
Nada de andar hablando ante las cámaras del sinsentido de la vida, de la literatura barroca, de lo absurdo del concepto de posmodernidad, de cómo debe uno moverse con libre arbitrio y responsabilidad ética. Nu nunú nú. El verdugo y sus aliados te exhiben la felicidad doméstica e hipocalórica de la leche cortada con lactobacilus y polipropileno, en bonitos y coloridos envases de termoplástico semicristalino, resistente al impacto, al frío y al calor y con cuentos de Casi ángeles de Floricienta y los siete enanos.
Dios quiera que esta tarde no fastidien golpeando a nuestra puerta, dale que dale, o quedándose pegados al timbre, el chico ése que vende trapos de piso, la señora de las bolsitas de residuos, el del plan de seguro de salud y ambulancia garantizada, el sodero del vecino, los testigos de Jehová o los que piden algo de comer. Todos estos personajes molestos de nuestro entorno son meros aprendicea al lado del mejor vendedor del mundo, el más solidario, nuestro inefable televisor, nuestro amigo, qué digo amigo, un miembro más de la familia, un hermano mayor que nos permite vivir en su cocina-comedor, dormir en la habitación principal, y que además, es tan considerado que no nos cobra el alojamiento cuando está apagado.

sábado, 16 de febrero de 2008

DON ABELARDO - II

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II-

Tres semanas antes.





-Inspector. Usted se está equivocando- enfatizó Eladia Avellaneda.
-Yo maté a la señora Matilde Urtázar. Le cambié los medicamentos dos semanas antes de que se muriese. Ella era espía y vendía mis historias a una super banda de ladrones de ideas, a la que pertenecían esos de quienes quise desquitarme.
Heredó ese trabajo ingrato que le permitía vivir como una holgazana de su padre, que se lo legó como un secreto, como una llave maestra. El vaciamiento de la palabra ajena. Un robo sagrado, casi, que se encandilaba con argumentos, estilos, anecdotarios.
-Pero no, Eladia. No es así. Los parientes de la occisa dieron fe de su óptimo desempeño en la casa. Los hijos declararon su abnegación hacia la madre fallecida. El médico había anticipado meses atrás que el deceso sería antes del invierno. Sus buenos cuidados hicieron que Matilde Urtázum viviera hasta la primavera.
-Yo la maté, cuando me enteré que ella era mi entregadora. Una verraca despiadada.
-Mujer, si en el velorio todos dicen que usted era una plañidera inconsolable. Déjese de embromar y disfrute la indemnización que le dan los hijos generosamente y vaya con Dios.
-Inspector. No me conoce. Soy una persona altamente sugestionable, está bien, pero no tendré descanso hasta que tome revancha de la organización de Los Burgueses Miserables , que me tuvo atrapada durante tantísimos años en un agujero sin salida. No sé si serán masones o templarios o de una secta de algún gurú o simplemente idiotas o perversos. Pero le juro, que en cuanto pueda, los voy a liquidar uno por uno, inspector. Esos chupasangres que me vampirizaban tendrán su castigo.

Soy culpable por el crimen de la Matilde, voy a cometer crímenes y locuras irreparables. No me quite el honor de ser la asesina de la mensajera del clan. Aunque me digan: ¿qué culpa tiene el cartero?- siguió murmurando Eladia mientras el Inspector le extendía la mano y la acompañaba a la puerta de entrada de su despacho- Pero el cartero, en este caso, era una vieja taimada, que se hacía pasar por un amable amiga y me daba hospitalidad por un sueldito pobrísimo de un empleo sin papeles. Ni Obra Social ni Sindicato. Igualito que Cervantes, que nunca escribió el Quijote sino que publicó el libro de un monje preso por causas políticas condenado a muerte, como si fuera propio. El complot viene de antaño. Sé porqué lo digo. Y como fue un éxito después apareció otro, comprado por monedas al que llamaron "el apócrifo" y me acuerdo porque ese Avellaneda debió ser pariente mío, nomás. Tenemos el mismo apellido. El tercero, o sea el segundo... mejor no le digo quien se lo dictó palabra por palabra al manco que perdió el brazo en un atraco, porque no quiero blasfemar sobre la tumba de la lengua castellana. ¿Por qué no me mete presa, inspector?
-Elogia, muy interesante lo que dice, pero me está mareando. ¡Qué imaginación fértil! Dios y la Virgen. Vaya, descanse. Hágase ver por un especialista. A usted le debe estar sucediendo como al Quijote ése, que se volvió loco por leer tantos libros de caballería. Déjese de novelones dramáticos.
-¿Quién se volvió loco?
-El Quijote. ¿No es así?
-No. De ninguna manera. El que se volvió loco fue Avellaneda (mi ancestro, el monje) que escribió tres obras geniales y las tuvo que malvender para dar de comer a sus hermanos.
-Pero si el monje estaba condenado a muerte por causas politicas.
-Ah, veo que está al tanto de la verdadera historia. Sí. El encierro de mi antepasado fue porque pedía comida para los pobladores del paraje de su iglesia, los hermanos de Dios, que estaban más hambreados que nosotros los de la villa Retiro.
-Señora, de todo corazón. Visite a un médico. Por su bien. Todos los que hicimos el secundario, con un poquito de esmero y buenas notas, sabemos que Avellaneda escribió una continuación del Quijote, envidioso por el éxito de su antecesor de Lepanto.
-Y consiguió la libertad, junto con él, a cambio del primer tomo de las Aventuras del Ingenioso Hidalgo. Sin embargo, no se preocupe, un policía que sepa algo de Literatura Hispánica ya es un consuelo. Aunque como el lógico, sabe lo que le quisieron que sepa... como dice ese noticiero "todo lo que hay que saber". No dice "toda la verdad" sino que dice que la gente se entere lo que ellos eligen que uno debería saber. Vea, un inspector que domine el lenguaje es una grata sorpresa, pero uno que no dude sobre las infamias oficiales de la conspiración es un pasmosa vergüenza.
-Ay. Tengo que atender otros asuntos, Eladia. Otro día continúa. Por el momento, no hay cargos en su contra. Cuídese y no ande haciendo pavadas por ahí.
Eladia estaba a punto de emitir nuevos comentarios, pero el inspector suspirando anunció:
-Que pase el que sigue.

sábado, 9 de febrero de 2008

MIÉRCOLES DE CENIZA, CUARESMAS Y SAPOS.

jueves 7 de febrero de 2008
MIERCOLES DE CENIZA, CUARESMAS Y SAPOS.



Ayer fue miércoles de ceniza.
Dicen que la vida es un carnaval, que más vale seguir cantando.
Con lo cual debemos arribar a la conclusión de que estamos en la Cuaresma, que es tiempo de penitencia hasta el Jueves Santo y que la penitencia es algo así como la muerte.
La palabra "carnaval" es una haplología de "carne" y "levare" o sea "quitar carne" y tiene su origen etimológico en un calco griego.
Con todos estos datos podemos inferir, utilizando el método deductivo, que destierra todo simplificación de inducción que podría llevarnos a incurrir en error, que si uno no come carne durante los carnavales y fuma como un escuerzo, que además se ser un sapo, anfibio anuro, es también una persona flaca y desmadrada... se muere.
Morirse significa perderse el carnaval. Las mascaritas, los pomos de agua y las serpentinas del corso. El gran Corso, Napoleón, no hacía sapos, pero pisaba culebras.
Si nos atenemos a las polisémicas acepciones de "sapo" según el diccionario de la RAE. advertimos que para los venezolanos y costarricenses es "un soplón", ¿un soplo grande? No. Un delator. Para los cubanos, en cambio, es una persona que se mete en una pareja de enamorados y los importuna con su presencia. ¿Un delator? No. Un sapo de otro pozo. Locución coloquial argentina que significa: Pertenecer a una clase, medio social o esfera de actividad diferentes. Haremos nosotros un sapo, a la guatemalteca, es decir que nos haremos los desentendidos. Pongamos nuestros mejores ojos de sapo. Los muy hinchados, reventones y tiernos.
Para no irnos por las ramas, y continuar en los charcos, como los sapos y les tiro una que no la sabían ni locos: Sapo es una Voz prerromana, onomatopeya por el ruido que hace al caer en un charco o en tierra mojada. Creo, por tanto, fundada en razones semiológicas que avalan mi teoría, que al sapo deberíamos llamar Plaf, que es mucho mejor sonido que sapo, cuando un plaf cae al agua y hace ruido. Ruido que además de sonido inarticulado y generalmente desagradable a los oídos, significa también, Litigio, pendencia, pleito, alboroto o discordia, apariencia grande en las cosas que no tienen gran importancia, repercusión pública de algún hecho y en cuanto a su linguística -lengua de sapo- interferencia que afecta a un proceso de comunicación y muchas cosas más, pero ninguna relacionada con el Carnaval, ni con el miércoles de ceniza. Pucha, qué garcada, ¿ahora me querés decir como mierda termino este divague que pidió el profe de semiología?
Ah... ya sé. Dicen que la vida es un carnaval, que más vale seguir cantando con Celia Cruz y hablando de Cuaresma, me acordé de un poema que escribí hace algunos años y sigue vigente, que habla de sandías y Cuaresma. En otro momento lo copio, ahora me voy lavar los ceniceros, porque yo, yo,yo... yo no fumo. ¿A que se comieron el sapo esperando un comentario zapeado con control remoto o mando a distancia?
Bueno, mando correos a distancia sin control en mi pasado remoto.

viernes, 1 de febrero de 2008

EL DURAZNO O MELOCOTÓN


O LA IMPORTANCIA DE LAS ESDRÚJULAS EN EL MESTER FILOSÓFICO.








El eje paradigmático del durazno, en tanto que duraznidad (o melocotonidad para los jatiboniquenses) es parafraseando al borgeano laberíntico del aleph/alfa, un punto de inflexión de la eclosión universal del fonema en cuanto a su proyección a los yoes relevantes de su condición duraznil; y se interpola al imbricado escollo del problema mayestático que responde al premeditado discurrir heraclitano jamás resuelto por el discurso socrático, de si la humanidad comiera el último fruto del árbol, en tanto que arbolidad arbórea, y no enterrara su carozo, que según la definición del R.A.E. es el hueso duro y rugoso (aquí de rima obligatoria) que encierra una amarga almendra, ¿se acabaría el fruto futuro, dejando a la contemporaneidad post-posmodera en estado de indefensión apoplética?
Hoy en día, atrapados en una red telemática, cibernética, internáutica y plurifacética dentro de la carretera virtual, estamos apreciando el acontecer de un futuro inderogable, en su puro devenir, de no enterrar debidamente el carozo del durazno o melocotón, restringiendo el debate semiológico y metalingüístico a un acto formal y aperingotado en su bucolicismo, descaminando la senda del regocijante néctar, escatimando su importancia pertinente y extralimitando nuestras circunlocuciones con ardites barthesianos del estructuralismo simplificante y cayendo en la artimaña deconstructiva de las teselas de un mosaico que simula la propia Babel, en un presente al estilo de Derrida o ante el pesimismo fatalista y lacaniano de la bolognesa Universidad donde Umberto Eco solía impartir sus míticas clases en tiempos pretéritos.
Claramente planteada, nuestra demanda no se queda inmovilizada en el plano retórico sino que amortiza un costo existencial anticatastrófico que nos permite inferir que sin enterrar el carozo del último durazno, no habrá durazno ni tampoco melocotones, para nuestros hermanos de Centro América.
Por ello y sin caer en demagogias, universalizando el arquetipo, plantearemos categorías cósmicas fundantes de una ciencia eficaz que supere toda duda cartesiana y nos preguntaremos si para que en un futuro mediato haya batatas, los hombres deben enterrar la batata, puesto que ésta al igual que la banana, nao tem carozo, mas tem filamento groso que dificulta a mastigaçao.

Muchas gracias.

domingo, 20 de enero de 2008

YO NO SOY PERFECTA. (You say you want a revolution)

Yo no soy perfecta. No se confundan.
Ni fui ni lo seré, aunque me lo digan.
Mi primer novio era fiel a los Beatles,
Un fan casposo.
(You may say I´m a dreamer)

La cosa es que memoricé las letras
en inglés, por supuesto, biografías
con nombres de mujeres que no existen
en Studio Uno.
(There are places I remember)

El padre de mi hijo era un agente
de viajes y turismo, un entendido
en reservas de hoteles, aerolíneas
y en cruceros.
(That is confusing things)

Nos armamos la propia compañía,
de tanto que aprendí el abecedario,
las leyes de la empresa, las sabía
como nadie.
(In the land of submarines)

Mas luego, idealicé a un mal cantante,
un tipo que la iba de poeta,
Baudelaire y Rimbaud eran mi sopa
diaria y feliz.
(There's no fun in what I do if he's not there)

Contar sílabas aburre y fastidia.
Lo hice por complacerlos, lo confieso,
ni soy emprendedora ni soy lírica,
apenas Lu.
(without... a sky of diamonds)

Me llevo con mis huesos como puedo,
abro mi corazón a lo fortuito
mañana estudiaré música o griego,
quizás, no sé...
(Sergeant Pepper's lonely, Sergeant Pepper's lonely
Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band)


Tendré que irlo contando en los rincones,
de pie en los cursos o en un bar abierto,
no prometo nada, iré fluyendo
la vida es eso.
(
And in the end the love you take
is equal
to the love you make.)

martes, 15 de enero de 2008

EL BRONCE Y EL BARRO.

EL BRONCE Y EL BARRO.


Me excita tu sudor de media tarde
y las uñas mugrosas del trabajo,
tu estructura
apolínea en los tablones
para subirte a techos y escaleras
y verte, amor,
trepar por las cornisas.

Me estremece la piel
tu mansedumbre de aceptar
tantas cosas evitables
y no darle un trompazo al empresario
que firma tu despido
con desprecio
por razones que nunca te involucran.

En el fondo, te asiste una certeza:
que él era
un pobre hombre descartable;
que podrás, en rigor, recuperate
de otra ingrata caída del torreón
y volver a trabajar
por tu familia,
por vos,
porque es la vida,
y no hay tutía,
y aunque nadie te pida que lo hagas,
como si fueses juez, parte y testigo
y el amor se tratase de encomiendas
de soles
que no alumbran a los huérfanos.

Me gusta porque sos un caballero
que no sabe leer en mis poemas
ni le encuentra sentido
a las gestiones esparcidas
en arte y con esmero
en la página abierta de tu boca.

Me atrae que me devuelvas a este sitio
de cena en la cocina y sobremesa,
de ávidas miradas lujuriosas,
que no pierden el tiempo en la escritura
y se posan lascivas en los cuerpos.

Y cuando penetras en mí
y se esfuma al calor,
un cielo abstracto
con nombres de pintores,
de poetas,
y músicos de un clan que se ha extinguido,
te amo y vuelvo a amarte,
aún, todavia.

El Arzobispo pedirá que no pequemos
pero no haremos caso,
nos escaparemos
a fornicar entre los plátanos
de un barrio que está aislado de los centros,
con aroma a laurel y a mandarinas.

Sin perjuicio de lo dicho,
mi querido,
permite que te cuente
que entre las dos creaciones,
hijas del Sublime,
la tuya es la vital,
la verdadera,
la que deja azur rastro en las estirpes.
¿La mía?
La mía viaja en una calavera
sin dientes,
por mucho que se implanten
en clínicas lujosas del suburbio,
y tenga la piel suave por las cremas
y el brillo del champú
entre los cabellos.

Y adoro que después del coito intrépido
me expliques los detalles del estúpido
programa de ficciones
que viste por la noche,
cierto martes,
e imagino que Homero
se retuerce en su cripta
con épicas metáforas;
y te contente tan trivial escena
después de construir tus catedrales.

Y cuanto no andás cerca
el mundo se derrite
y te echo de menos en las bibliotecas.
Necesito tenerte y ser tu enclave,
tu dueña y tu operaria,
tu puta, tu mujer, tu enterradora.
Necesito empacharme de caricias
que la frialdad del bronce escamotea.

viernes, 11 de enero de 2008

HOY AMANECÍ MUERTA.

Vos estás atrasado, desfasado, yo en cambio estoy muchísimo peor.
Te cuento lo que me pasó el viernes 11 de enero de este bendito 2008.


HOY AMANECÍ MUERTA.

Hoy amanecí muerta.
Quiero decir, amanecí, me levanté, tomé café, empecé la rutina diaria, no como un zombi ni una aparición sino como una muerta.
A ver si puedo sonsacarle a ese sentimiento de vejación física palabras escrupulosamente descriptivas. No parece tarea sencilla.
Quiero decir muerta en el sentido de haber perdido mi vida anterior y tener la percepción de un inexistente futuro a la vista, como si volara sobre una capa transparente de Superman. Con esa liviandad que los filósofos llamarían alucinación no fenomenológica. Ausente del espacio terrenal me vi muerta desde afuera de mis ojos, igual que ves a un cadáver inerte pero al revés. Yo era ese cadáver del escenario. No sé si me explico. Mi cadáver me veía circular por el piso, desnuda por completo. Aclaro que no es la primera vez que me sucede algo tan estrambótico y fatal. Me pasa cada dos por tres, llueve.

No puedo tocarme y en el espejo no aparece reflejada sino una lamparilla del dormitorio que titila.
Descubro apostada una sombra, a través de la claridad de la puerta de entrada. Alguien intenta acceder a mi casa. ¿Un ladrón? Nada de eso. Una persona, que presumo que ha de ser bastante mayor, un jubilado tal vez, quiere dejar una publicidad callejera, uno de esos folletos que nunca leeremos. Un panfleto, vamos.

La sombra se detiene, se dibujan sus pies en el contraluz, y permanece unos segundos observando a través del agujero de la cerradura -esto es real- extasiado con la imagen de una mujer desnuda (siempre ando desnuda porque vivo sola), pero su ojo ignora que no hay ninguna mujer allí, porque esa mujer que era yo, almohadilla en estos momentos su cuerpo en un féretro, rodeada de un penetrante olor a flores.

Mis pies se alzan varios centímetros del suelo (prueba fehaciente de que sigo fallecida) mientras me deslizo por el escritorio del recibidor y al verme el de la sombra comienza a silbar del otro lado, hasta que se acobarda por unos golpes que se escuchan en la retaguardia, y se va con disimulo sin dejar el catálogo, a contar la anécdota por ahí ("esta mañana vi una mina en bolas flotando por su casa preparándose para escribir una carta"). El hombre no podía distinguir que esto no era una carta sino un obituario. Mi testamento y réquiem.

Santina R.E., muerta el 9 de enero del año en curso, fue hallada por familiares dos horas después de haber sido estrangulada en su cama por un desconocido. Se presume que el asesino era una persona allegada a su confianza, dado que las primeras pericias revelan que no existen señales de violencia por forcejeos ni se ha robado cosa alguna.

Ahora andarán buscando al pobre volantero de las sombras. Dos testigos lo advirtieron desde la calle de enfrente, agachado en el umbral, espiando hacia el interior. El señor declarará que eso ocurrió a las diez de la mañana, que me vio sin ropas ("ni bombacha llevaba puesta la víctima") y eso es estrictamente cierto, dijeron los vecinos que lo pispearon. Pero el atraco, según el informe, se perpetró entre las 6 y las 8, y a las 10 el cuerpo ya empezaba a ponerse rígido y a enfriarse.

Dejaron ir al sospechoso, mas el hombre lloraba. "No puede ser", gemía. "La vi viva a las diez". Yo lo consolaba. "Sí, querido, sí, eso fue a las diez, no te preocupes.
Ellos no saben que esta mañana me levanté muerta. No digas nada. Andá tranquilo, un abrazo. Gracias por despertarme de la pesadilla."

EL PRÍNCIPE Y LAS MAREAS LITERARIAS.




Nick Nolte.


EL PRINCIPE Y LAS MAREAS LITERARIAS.

Me parece que fue un miércoles por la tarde. Tal vez, martes. No lo podría precisar con exactitud.
Acababa de cruzar la avenida con rumbo a los cines de Lavalle y al pasar por el Petit Café, creí descubrir a través de la vidriera que da a 9 de Julio, a Nick Nolte escudriñando Buenos Aires.
Pocos días antes había lo visto en un canal de cable en aquella película cuyo nombre ahora se escapa de mi recuerdo, en la que él actuaba como profesor con mi adorada Bárbara. Es igual para el caso. Llevaba una barba apenas crecida y sus ojos encerraban un trasmundo inofensivo.
Tuve un reflejo automático. Estimulada por mi adicción al café de las confiterías céntricas torcí mi rumbo y entré a ese bar, con paso decidido. Me senté en una de las mesitas que dan sobre Corrientes.
El actor estaba acompañado por una señora bajita, de piel morena, de unos cincuenta y tantos años. Aparentaba ser una secretaria. Se la notaba excitadísima mientras hablaba por su celular en un mal inglés de academia. Nick no me quitaba la vista de encima. Yo me sonreía internamente por la exótica situación.
Nadie lo había reconocido porque los diarios no habían anunciado su llegada al país. Era un viaje de los que los artistas llaman de incógnito, como si ser desconocido fuera solamente cuestión de proponérselo usando un pasaporte falso o un traje de corte y confección barata.
Al cabo de varios minutos de extrema afectación, la mujer se levantó para ir a perfumarse todavía más. Fue en ese lapso que él llamó al mozo y le pidió que me entregara una servilleta de papel con un número de teléfono.
Cuando la mujer regresó del baño yo ya había pagado mi cuenta y él esperaba ansioso el momento de mi salida.
Nos cruzamos en la puerta giratoria.
Entonces exclamé alborozadamente:
-Aren´t you Nick Nolte?
- Yeah.
-NOOOOOOOO. No es él. No moleste al caballero, señora- gritó la asistente con porteño acento típico de La Paternal.

Él me guiñó un ojo asombrado, enarcó las cejas y se perdieron entre la multitud de gente.
Un par de horas después,horas que me parecieron medio siglo, marqué el número que me diera por intermedio del mozo y del otro lado del aparato relució su dulce voz invitándome a cenar en un hotel de cinco estrellas esa misma noche.

Aquí interrumpo el relato.
Si contara qué pasó entre nosotros muchos no me lo creerían, o dirían que soy una mitómana crónica, o una prostituta de ocasión o una incurable soñadora o... tampoco me interesa...

Decido callar.
Es la mejor manera de que se sepa cual fue el final de la historia. De verdad.

PSICOANALISTAS Y ACTUADORES

"Antes morir que pecar".
San Luis Gonzaga.

PSICOANALISTAS Y ACTUADORES.


Dios no puso nombre a las cosas.
No, no y no. Fueron los psicoanalistas.

Hay que temer a los psicoanlistas, porque si ellos dicen que eres un actuador estás sonado y si dicen que eres un espectador estás más sonado todavía.

Hay que temer a esos seres blandos y blancos, generalmente más blandos que blancos, que te cobran para decirte que estás equivocado, que tienes un trauma, que hay que tener miedo.

El miedo vende bien. Es causa de enfermedades. Si temes buscas alivio. Si quieres el alivio de tu terapeuta pagas.

Si te enamoras de sus palabras hermosas, y como Baudrillard sabes que han ejercido seducción por el ofico, dirán que has caído en transferencia (si no les gustas para tener una experiencia sexual curativa), o si eres por caso, mujer y tu trasnochado psicólogo es homosexual o misógino.

Si te escapas de sus garras habrá "resistencia al tratamiento". Si no consigues empleo y tus cosas andan mal y dices que lo abandonas porque la consulta te sale un ojo de la cara, no eres lo suficientemente apto para la supervivencia. Apto significa canalla. Tendrás que conseguir un empleo extra, o caer en algún delito que te permita solventar el goce de tener a alguien que por fin te escuche, ya que el maldito televisor se niega a hacerlo luego de darte los "buenos días" en el noticiero y no para de hablar.

Terapia es confesión.
Enfermedad, pecado, muerte civil.

En el lenguaje psiconalista se habla de sujetos “actuadores”. Son éstos, individuos que pasan a la acción antes de procesar la información y casi repentinamente.

Sin embargo, prefiero pecar y ser una actuadora a una modesta actriz. Los actuadores obramos por emoción, por pasión, por filosofía. Sostenemos nuestro propio libreto y salimos a las tablas. No repetimos a los autores de moda ni a esos clásicos soporíferos que hay que adorar, como se adora a un niño que tuvo la desgracia de no vivir su burguesita vida, para escribir las novelas de búsqueda del tiempo perdido, que tanto tiempo nos hicieron perder.


Lu.


Se notifica a padres y educadores que en este texto se ha utilizado el siguiente vulgarismo, propio de Argentina, Bolivia y Uruguay:
Sonar: Morir o padecer una enfermedad mortal.
Aleje a los niños de esta pantalla. Próximamente se instalarán gabinetes psicológicos en todo los hospitales y las escuelas del país, y en todos los turnos, a fin de evitar que estos estropicios del lenguaje, que comete la improvisada autora de pseudo Literatura en blogs, no circulen por las calles para bien y salvación de la humanidad entera

DON ABELARDO


"A Julio Cortázar,
a usted, Borges.
y perdón si los salpiqué"





Abelardo Castillo.


Don Abelardo:

Usted no me conoce. Bueno, sí me conoce, pero no personalmente. Se acabó lo que se daba. Vine a matarlo.

Hace tiempo que me viene rondando la idea matar a uno de los suyos, por motivos que ya le explicaré. Quiso la Virgen que me contaran donde vivía y a qué horas estaba solo. Y es usted, don Abelardo, el anillo de mi dedo, porque fue un sádico ejecutor de la cofradía de los borrachos útiles.

Mi pistola está cargada, y como quizás pudo advertir apunta directamente a su pecho. No intente convencerme, porque mi decisión es irrevocable. Lo tengo todo planeado, enseguida le paso a relatar. Primero, le colocaré la cinta adhesiva amordazando su boca, viejo; y estas esposas nuevitas que compré para la ocasión, a un jefe pandilleros, que trabaja de patovica en un boliche.

No crea que se la va a llevar así de arriba. De ninguna manera. Tiene que comprender los motivos que me impulsan porque de lo contrario este crimen, que quedará impune -no se impaciente, ya verá que todo está bajo control-, este crimen no tendría sentido alguno y solamente ocuparía un par de días la primera plana de algún diario, con el deshonroso título de: "Presidenta (no se enfade, que los diarios escriben así, mal y a la que te criaste cuando se trata de estas noticias de policiales), Presidenta del Club de Admiradores asesinó a ... " Como podrá imaginar, una persona que gozó con su literatura y que admira a los escritores tanto como yo no debe caer en algo tan trivial como eso.

Mi delito tendrá motivos suficientes (móvil justificado), no habrá pruebas en mi contra y quedaré exenta de todo cargo. Lo digo no por copiarme del final de uno de sus cuentos sino porque ya se sabe, es lo que ocurre siempre en nuestro bendito país.
No tendría que decir bendito, lo sé. Tengo 69 años y todavía vivo en la Villa de Retiro. Trabajé toda mi vida como empleada doméstica y nunca pude comprarme una casita. Pero, qué le cuento si usted debe acordarse bien qué pasó en los últimos lustros.

Ya sé que quiere hablar pero no puede, don Abelardo, y yo tampoco puedo quitarle la cinta, hasta que lo mate porque si gritara estropearía el plan que se me ocurrió.

Empiezo por el principio, si me permite: la señora de la casa donde yo trabajaba tenía mi misma edad. Murió hace dos meses. Ella era una buena persona, dicen, y como no podía pagarme mucho me enseñaba a leer y me prestaba libros. La mayoría, me los compraba yo, en los remates de Corrientes. No tengo jubilación, los hijos de mi empleadora ya vendieron el departamento y me quedé otra vez sin un baño decente. Pero no es por estas razones que vine a matarlo. No.

Ocurre que hace muchos pero muchos años yo me enamoré de otro como usted, parecido... vamos... casi su símil o su alter ego. Leía todos sus libros varias veces, anotaba las palabras que más me conmovían.
Después él murió de neumonía y yo traté de olvidarlo como pude. Aunque la foto suya me lo recordó de inmediato.

Ahí viene su intervención en esta historia.
Cierta vez, me di cuenta de algo sorprendente.
Fue justamente una tarde que al finalizar un cuento suyo, usted decía exactamente lo mismo que yo venía escribiendo hace tiempo. Era algo sobre el resentimiento, que tiene categorías, cosas muy sesudas que uno se pregunta. a veces, de dónde sacan los escritores estas cuestiones. Sin embargo, aquí el shock fue enormísimo porque, don Abelardo, yo siempre le leía las cosas que garabateaba (mis malos apuntes) a la señora Matilde, antes de que pasara a mejor vida. Muchas noches cuando terminaba algo que me parecía bueno, me iba a un locutorio y llamaba por teléfono a mi patrona, y ella me halagaba, muy bien Eladia, muy lindo. Casi siempre me decía te pasaste, Eladia, te pasaste. A mi me daba mucha vergüenza porque eso significaba que la señora me... me quería un poco o por lo menos me apreciaba.
No es fácil vivir en este asentamiento, porque aquí no hay amigos que valgan. Primero la subsistencia y además ¿con quien iba yo a hablar de cuentos fantásticos en mi barrio donde lo más fantástico es despertarse al día siguiente?
Ahora bien, no se sulfure, don Abelardo. Todo lo que le digo es la pura verdad. Usted tiene la culpa de que yo venga a matarlo, hombre.
Verá. Esa noche, cuando me babeaba con su libro de Las panteras y el templo, encontré Una flor es cosa de siglos y ahí me di cuenta de todo. Al principio ni lo noté de tan fascinada que me tenía la lectura, pero cuando llegué a eso de que cuando usted, escribe un mal cuento se compra un buen traje no tuve más dudas.

Usted, Castillo, trabajaba para los servicios de inteligencia y me espiaba. Era uno más de los que me espiaban. Ese cuento, Castillo, reconózcamelo no es suyo. Es mío.

Usted y sus delfines de La cuarta pared me lastimaban con su indiferencia y su voyeurismo profesional y yo empecé a planificar cómo terminaría por asesinarlo la primera vez que acabé los Cuentos Completos, que le editó Alfaguara.

Tengo que confesarle esto porque de lo contario me muero si no lo hago. ¿Y a usted qué le importa?

No había leído nada suyo con anterioridad, aunque conocía bien su nombre y apellido por los diarios.
Tengo ese defecto borgiano, o borgeano como dicen ahora, que me inculcó la difunta, Dios la tenga en la gloria y no la deje bajar, y fue el de leer a los autores que ya tenían categoría de clásicos. Entiendo ahora que fue un error. Habría comprendido muchas verdades si me hubiera dedicado más a los contemporáneos.

Pero ¿sabe? cuando una ama lee y ama. Y yo no tenía ojos para los muchachos que tiraban letras en revistas de moda. Para eso estaba yo escribiendo mis papeles y dándoselos a corregir a doña Matilde. Vieja ramera, la difunta. Ella le pasaba a usted mis cositas y usted, las limaba un poco y las publicaba como propias. Yo las había escrito antes y usted se hacía famoso, cobraba derechos de autor, lo invitaban a fiestas paquetas y podría viajar a conocer al Papa o salir con las chicas de la tapa de Playboy si le daba la gana.

Usted pensaba que yo era una especie de tilinga de la villa, que podría burlarme y todo eso. Usted y los delfines, los Fernández, los Martínez, los López...

Me los conocía como a la palma de mi mano. Me perseguían y cobraban buena plata por hacerlo.

Y yo seguía planchando, cocinando y barriendo la mugre de la señora Matilde, que me regalaba los vestidos que ya no le cerraban porque engordaba como una chancha renga y me decía: "Eladia, seguí escribiendo... que algún día..." Zorra de mierda. "Seguí participando y ganá", como la raspadita que nunca repartió un premio en la villa. Algún día... también a ella tuve que matarla.

Usted comprenderá que no se la tenía que llevar de arriba tampoco. ¿Cómo podría haber adivinado que yo, Eladia era "su" Laura? Y remarco el "su" con los dedos, como hacen ahora los pseudo intelectuales que dan cátedra, como si dibujara comillas en el aire, aunque ya sé que no me está viendo, don Abelardo.
"Estás delirando, Eladia", me decía, "Tomate las pastillas" y se reía.
Me quería mandar a ver a un psicólogo que aparece en televisión y que también escuchábamos por la radio.
Hasta que aquella noche, ya trabajaba con cama adentro,
el Licenciado dijo socarronamente en su programa diario: "A mi la cotidianeidad no se me hace rutina" , frase que acuñé hace años, como le consta. Yo me puse de pie a al lado de Matilde que ya estaba postrada por la gordura en ese tiempo y dije:
-¿Así que vos...?
La tuteé por primera vez y ella entendió perfectamente que la estaba vacilando. La cara de la canalla se transformó en horror.
No soy tonta y largué una carcajada. La pobre creyó que me había prestado a una broma sin consecuencias y se durmió.

De ahí a cambiarle la medicación por aspirinas hubo un santiamén.
A la semana la estábamos velando.
Tuve la precaución de hacerle tragar los remedios pertinentes unas horas antes de que dejara este mundo. Cuando la enfermedad no tenía regreso se los di bien disueltos con las últimas gotas de té, por si le hacían una autopsia.
¡Qué le iban a hacer! No le hicieron nada y los hijos andaban exaltados (no digo contentos) porque el departamento de Quintana valía una fotuna y la madre había ordenado la sucesión unos meses antes.

Ahora le toca a usted, don Abelardo.
Sé que me escucha, aunque del susto que le causé - o tal vez fue la impresión del encuentro- cuando me vio en el umbral con el arma en la mano, se desmayó.

Igual no me voy a arriesgar a quitarle la mordaza ni las esposas, no se crea. Y por las dudas, traje el gas paralizante en la cartera, no vaya a ser que despierte y me arruine el crimen con pedidos desesperados de auxilio.

Si me llegara a descubrir alguna vecina no me preocupo, porque la semana que viene cumplo setenta años (igual que la edad de Matilde, "como si fuéramos de la familia" y me daba un ramito de olivo con un beso para Pascuas), ¿dónde andaba? ah... sí... le decía que la semana próxima cumpliré setenta años y como no tengo que dejarle nada a nadie, porque Dios no me dio hijos, ni el diablo sobrinos, ni amigos tengo, y más que otra cosa lo que no tengo, fuera de los libros que ayer doné a la Biblioteca de la Iglesia, es una casa de herencia.

A los setenta, la gente como nosotros no ignora que si caigo (pero tengo todo parejo y sincronizado) me darán arresto domiciliario si descubren la maniobra (ya ve que de algo me sirvió leer los policiales puntualmente), pero igual si no lo hacen, moriré pronto en la villa, porque llegará el invierno en menos de lo que canta un gallo.

Ahora, permítame.
Voy a proceder con usted, don Abelardo.







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II-






EL CÓNDOR.


Un cuento de horror.
EL CÓNDOR.








Estaba sobrevolando la alta cumbre mendocina cuando sintió un impacto en el ala izquierda de su avioneta.
Maldijo acusando a la tormenta que lo había sorprendido contra todo pronóstico. El equipo de radio dejó de funcionar. Intentó usar su teléfono inalámbrico pero la mala racha lo seguía. No tenía señal ni batería.
Al fin aterrizó con la esperanza de que los radares detectaran con facilidad el sitio de su locación.
Fue cuando aparecí delante de él, que había descendido de su helicóptero ante el inminente peligro de explosión
Era más alto y corpulento que yo, pero al verme desplegar mis alas negras y azules el miedo lo gobernó soberanamente, por primera vez.
Nos detuvimos conmovidos por el centelleo de nuestros ojos como frente a un duelo inevitable, hasta que bajó su nublada vista y lloró.
Yo tenía aún la mirada hambrienta.
Y él supo al entregarse, que ya era carroña del destino.